Los gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) resolvieron un cese de actividades para el próximo martes 20 y una jornada de protesta para el 21, en el marco del conflicto salarial.


Los gremios docentes nucleados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) anunciaron en las últimas horas un paro para el próximo martes 20 de noviembre y una jornada de protesta para el miércoles 21, en el marco de la puja salarial que aún mantienen con el gobierno de la Provincia de Buenos Aires.


La medida fue tomada “ante la falta de respuesta de la Gobernadora Vidal al conflicto salarial y educativo”, indicaron los gremios a través de un comunicado. Además, denuncian persecución gremial y hostigamiento laboral a docentes, delegados y equipos directivos por parte de funcionarios del Gobierno.


“Exigimos la continuidad de las paritarias con una agenda real de resoluciones. Que incluya tanto al salario docente, las graves problemáticas edilicias, los comedores escolares, la situación de los equipos de orientación escolar, de la educación técnica y agraria, de los CFP, de la educación superior, entre otros”, detallaron en la convocatoria.


Por su parte, manifestaron su rechazo a los lineamientos generales del proyecto de Presupuesto bonaerense 2019, al que consideraron que incluye “reducción de partidas destinadas a educación y el intento de imponer un techo salarial y una negociación a la baja”. “El presupuesto no hace más que dejar plasmada la continuidad de una política adoptada por la gestión de Vidal de desfinanciar la educación pública”, concluyeron.

La Federación Sindical Mundial (FSM) que es la voz militante de 95 millones de trabajadores y trabajadoras en 130 países de todo el mundo, expresa su energético rechazo ante la decisión del presidente estadounidense, D. Trump, de autorizar este jueves a las tropas de seguridad fronteriza disparar contra la caravana de migrantes centroamericanos.

Al mismo tiempo, el mandatorio norteamericano anunció que se creará un mecanismo legal para evitar la asignación de asilo para los caminantes de Honduras y El Salvador mientras que promoverá la creación de campamentos en los distintos puntos de la frontera con México.

Dichas decisiones xenófobas y reaccionarias del gobierno burgués de los EEUU cultivan el racismo y el odio, ocultando la verdaderas causas de la migración; o sea, no dicen nada sobre el saqueo que los monopolios y las transnacionales norteamericanas vienen librando por la expropiación de los recursos de los países latinoamericanos; no dicen nada sobre las guerras y las dictaduras militares que los EEUU financiaron y apoyaron en las Américas; no dicen nada sobre las guerras imperialistas que la OTAN y sus aliados han desatado en cada rincón del planeta, creando olas de refugiados e inmigrantes.

Para la FSM, la solidaridad con los inmigrantes y refugiados es una tarea principal del movimiento sindical de clase que lucha contra el capitalismo y la explotación capitalista. Por lo tanto, llamamos a los pueblos de las Américas y la clase trabajadora de los EEUU a luchar para dejar sin efecto las decisiones racistas del gobierno estadounidense. Al mismo tiempo, señalamos otra vez más que la verdadera solución para los trabajadores de todo el mundo se encuentra en la lucha contra las causas que generan pobreza y guerras imperialistas.

El Secretariado

La ONU alerta de que el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) promueven “agresivamente” la privatización de servicios básicos. 

El relator especial sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Philip Alston, afirmó que “la privatización de derechos transforma a los más vulnerables en clientes” y esa ola ha sido impulsada, “no solo por los Gobiernos y por el sector privado, sino también por organizaciones internacionales como el FMI y el BM”.

En un informe sobre la extrema pobreza y los Derechos Humanos (DDHH) dirigido y presentado el domingo a la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), Alston sugiere que con la privatización de servicios básicos “la igualdad y la no discriminación quedan inevitablemente relegadas a un segundo plano”.

“La privatización ha acabado convirtiéndose en una ideología de la gobernanza. El objetivo prioritario de la privatización es el beneficio económico. Las personas pobres, necesitadas o con problemas, quedan marginadas. El cuidado, la compasión, la interacción social, la solidaridad y la comunidad, entre otros, se ven como conceptos ajenos que corresponden a otros ámbitos (políticos)”, agrega en su escrito el relator especial de la ONU.

Según Alston, la privatización de los recursos viene de la década de los ochenta y busca “reducir el papel del Estado”, y culpa de este proceso al neoliberalismo.